Imagen: Instagram oficial del Club Santo Domingo Betanzos @santodomingo_bet
En 91 grados entendemos que el crecimiento de cualquier sociedad nace de la capacidad de identificar y potenciar el valor desde sus etapas iniciales; por eso este año decidimos dar un paso adelante en nuestro compromiso social mediante el patrocinio del equipo femenino de PreMinibasket del Santo Domingo de Betanzos. Este conjunto, integrado por niñas de 8 y 9 años que compiten en la liga de la Federación Galega de Baloncesto, representa para nosotros una apuesta firme por los valores del esfuerzo, el trabajo en equipo y la superación que defendemos en cada iniciativa. Creemos que apoyar a estas jóvenes deportistas en sus primeros pasos es fundamental para consolidar una base sólida que les permita alcanzar cualquier meta en el futuro.
Esta acción es una forma de poner en valor algo que nos importa: el deporte de base y, muy especialmente, el papel que juega en la vida de las niñas. A los 8 y 9 años, subirse a una pista de baloncesto va de aprender a perder sin venirse abajo, de entender que un error se corrige entrenando, de descubrir que el esfuerzo individual tiene sentido cuando se pone al servicio de un equipo.
Numerosos estudios señalan que la práctica deportiva en la infancia refuerza la autoestima, mejora la gestión emocional y enseña valores como la disciplina, el respeto y la cooperación, cualidades que después se trasladan a cualquier ámbito de la vida adulta, también al profesional. En 91 grados hemos aprendido que las grandes trayectorias, ya sean de una empresa o de un deportista, se construyen desde la base, con paciencia, con método y con quien cree en ellas desde el primer día.
Desde 91 grados respaldamos ese esfuerzo con recursos que permitan a estas niñas competir con las mismas condiciones y la misma ilusión que cualquier otro equipo. Creemos en construir ecosistemas que generen valor a largo plazo, y eso incluye el tejido social y deportivo de nuestro entorno más cercano. Betanzos y su comarca son parte de nuestra identidad, y quisimos que ese vínculo se tradujera en hechos, por eso, cada vez que estas niñas salían a la pista, lo hacían sabiendo que hay una firma detrás que confía en su futuro.
Nada nos ilusiona más que ver crecer un proyecto, sea una startup, una pyme o un equipo de niñas de 8 años que empiezan a descubrir lo que significa jugar en equipo. Bienvenidas al equipo, chicas. ¡Desde 91 grados vamos con vosotras!
