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Un grado más | La revolución de la generación eólica aerotransportada: el hito del Sawes S4000

Imagen: CCTV

 

China acaba de alcanzar un nuevo hito en tecnología energética con el S4000, un sistema aerotransportado capaz de elevar una plataforma de generación hasta los 4.000 metros de altura. Desarrollado por Sawes Energy Technology, plantea una forma diferente de entender la generación renovable que se basa en sustituir la infraestructura fija de un parque eólico por una plataforma aérea capaz de buscar el recurso energético a miles de metros sobre el suelo.

 

Sawes Energy Technology es una compañía china fundada en 2023 y especializada en sistemas de generación eólica aerotransportada. Su tecnología SAWES combina un aerostato de helio, módulos ligeros de generación, sistemas de amarre y conexión eléctrica a tierra. En enero de 2026 su modelo S2000 alcanzó los 2.000 metros, produjo 385 kWh durante las pruebas y completó su conexión a la red. El S4000 lleva ahora el concepto hasta los 4.000 metros y ha completado un ciclo de ascenso, generación, mantenimiento de posición y recuperación.

 

En nuestra opinión, la primera innovación está en el diseño. El aerostato elimina la dependencia de cimentaciones, torres y grandes superficies de terreno, además de facilitar el proceso de instalación y montaje. El S2000, por ejemplo, está diseñado para transportarse en contenedores y puede inflarse en ocho horas.

 

La segunda innovación consiste en aprovechar un recurso energético hasta ahora prácticamente inaccesible para la generación comercial. Durante décadas, los tecnólogos se han centrado en fabricar aerogeneradores cada vez más grandes y los promotores en realizar mayores inversiones en infraestructura. Sin embargo, para Sawes la pregunta ha sido: ¿y si, en lugar de ampliar la tecnología, hacemos que la máquina se mueva hacia el recurso? El objetivo de la compañía es buscar vientos más fuertes, constantes y predecibles, y cree que a 10 kilómetros de altura las horas anuales de generación podrían multiplicarse por más de cuatro.

Al mismo tiempo, el uso de la atmósfera puede reducir algunas de las restricciones que condicionan el desarrollo de nuevos parques eólicos: disponibilidad de suelo, impacto ambiental, oposición social, construcción de grandes cimentaciones, o transporte de componentes, entre otros.

 

La cuestión decisiva será el coste. La información publicada sobre el S4000 indica que su comercialización dependerá de que los costes de fabricación, despliegue, recuperación y transmisión puedan quedar cubiertos por los ingresos generados. La empresa aspira actualmente a un LCOE (Levelized Cost of Energy) inferior a 0,03 yuanes/kWh y a más de 6.000 horas equivalentes de funcionamiento anual, objetivos muy ambiciosos que todavía necesitan validación a escala comercial.

También existen otros retos como la seguridad de vuelo, la meteorología extrema, la fatiga de los materiales, el mantenimiento a miles de metros, la gestión del espacio aéreo, la fiabilidad de los cables de amarre y transmisión, la regulación y, sobre todo, la disponibilidad real de la instalación. Recuperar y mantener una infraestructura aérea de grandes dimensiones puede ser mucho más complejo de operar que una turbina convencional.

 

En lo que respecta al modelo de negocio resulta muy interesante la evolución de Sawes. La compañía ha seguido una progresión en el diseño y prueba de sus prototipos: S500 → S1000 → S1500 → S2000 → S4000. Si Sawes consigue demostrar que su tecnología funciona a escala comercial, podríamos estar hablando de una nueva infraestructura energética como servicio. El activo energético dejaría de estar necesariamente anclado a un emplazamiento y podría adquirir una dimensión mucho más modular: desplegar, generar, recuperar, trasladar y volver a desplegar.

 

Sawes ha demostrado que el generador puede mantenerse en el aire y producir electricidad de forma repetible, pero la pregunta que decidirá su futuro sigue siendo la misma que enfrenta cualquier tecnología energética emergente: si el coste real, con helio, mantenimiento, recuperación y regulación incluidos, puede sostenerse frente a alternativas que llevan décadas abaratándose. Para nosotros, el debate sobre el futuro de la eólica gira sobre donde decidimos ir a buscar el viento.

 

En Un grado más, el espacio de análisis de 91º, vamos más allá de contar lo que ocurre. Nuestro objetivo es entender por qué sucede y las oportunidades que debería tomar hoy un líder para no llegar tarde.